Mi hobbie, escribir. Es más que una necesidad para mí. Odio esas veces en las que me tengo que tragar las cosas, en las que uno no es libre para expresar lo que siente. El papel siempre me escucha. Mil ideas en mi cabeza intentando salir y plasmarse en el folio en blanco. Ese sentimiento que se siente al escribir es único. Sentirse libre, que nada te ate a ningún lado ni te impide decir lo que piensas, eso es genial. Necesitaba escribir. Necesitaba organizar mi mente, mis pensamientos. Algunos de crío chico, pero siguen siendo pensamientos. Escribir es vicio, cada vez necesitas escribir más y más para sentirte bien. El dolor siempre es inspiración. Cuando se pasa ese dolor al folio, cuando esas palabras rotas inundan el papel, te sientes diferente, te sientes libre. Y si, estoy seguro que no soy el único que tiene esta sensación.
Escribir. Crear mundos. Imaginar. Volar. Se ponen los pelos de punta. Lo mejor de todo es acabar con un punto y final teniendo una sonrisa y sintiéndose orgulloso de lo que uno ha escrito.
Y no hay sensación mejor que cuando alguien se identifica con lo que escribes. Eso, eso es lo que alimenta al escritor.