martes, 15 de abril de 2014

Y ellos no son nada.

 No te rindas, nunca, la gente solo destruye por el mero hecho de ver lágrimas, ver dolor, ver gente rendida, gente que no consigue lo que quiere. Se alimentan de eso, es lo que les hace crecer desgraciadamente, como personas. Nadie dijo que esto iba a ser fácil, o que no iba a haber caídas, pero no puedes tirar la toalla en una de ellas, no debes rendirte. Pedir ayuda no es malo, pero a veces es más que necesario, sin ella, uno puede quedarse atascado. Necesitamos que tiren de nosotros, pero en ocasiones, no tenemos a nadie ahí, más bien, porque ni se dan cuenta esas personas a las que supuestamente le importas de que todo en tu vida no va tan bien. Necesitas ayuda, pero callas, y todos creen que la sonrisa que llevas es verdadera. Cada vez te cuesta más que tus cosas salgan fuera de ti, que puedas hablar de lo que te pasa con alguien. No confías ni en tu sombra y lo sabes. Te han fallado demasiado. Te han sustituido por otras personas. Te han mentido como a nadie. Estas rodeado de tantas personas, que nadie te llena. Ya sólo te quedas a ti mismo. De tenerlo todo, a no tener nada. Estas jodido. Tu problema es que haces bien poco, y no sabes que nada ni nadie va a venir a ti. La espera mata al igual que los recuerdos. No pides tanto, pero es que recibes menos. La confianza da asco, el problema es que no fallas nunca a personas que conoces de tres días mientras que a los de siempre te vas olvidando de ellos, cuando olvidas que serán ellos los únicos que estarán ahí el día de mañana. Así te va. Es que ni sabes lo que quieres, no sabes si te falta alguien, o te faltas a ti. Tu cabeza es un caos mental. Bajones continuos que te impiden avanzar, demasiados recuerdos tienes de personas que no son nada ahora para ti. Pero gracias a ellas, aprendiste, aprendiste a ver la vida con otros ojos, con ojos cada vez más fríos. Tus sentimientos, por decirlo así, desaparecieron o están tal vez, están demasiado muertos. 

Cuando tu cabeza empieza a darle vueltas a la misma cosa, una y otra vez, estando echo mierda, pensar que eres tu el problema de todo. Te preguntan sobre esa persona y respondes 'prefiero no hablar del tema'. Es que en el fondo, te sigue importando, la sigues queriendo como si no hubiese pasado nada. Maldices una y otra vez a la gente que se metió en medio, jodiéndolo todo como si ellos llevasen el control de la relación. Ahora sólo te quedan esos bajones con nombre y apellido de cada noche. De peliculas en tu cabeza, de canciones con recuerdos, de dos vidas a parte queriendo volver. Pero la vida no para por nadie, y hay que seguir. El problema es que no sabes que, alguien va a llegar a tu vida y te va a cambiar todos tus planes y no ha pasado ya porque te centras en cosas a las que ya no se pueden volver por mucho que se quiera. Tener un prototipo, un modelo de algo es lo peor, porque al fin entendiste que uno no se enamora de unos músculos o de un buen culo, sino de lo que hay dentro, de como es esa persona contigo, de la forma en la que te hace sentir diferente, especial. Es absurdo que estés con alguien por su físico, para que tus amigos digan *pedazo tía o tío ha conseguido* y que esa persona no te llene una mierda. No nos equivoquemos, eres tu y tu vida. Créeme, el amor puede con todo, y ellos no son nada. 

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